El sueño lúcido como entrenamiento para el viaje astral

El sueño lúcido como entrenamiento para el viaje astral

Existe un umbral que todos cruzamos cada noche sin ser plenamente conscientes de ello: el momento en que el cuerpo se detiene y la mente continúa su viaje en territorios invisibles. Para muchas tradiciones espirituales, ese instante no es simplemente el inicio del descanso, sino una puerta hacia dimensiones de la existencia que trascienden lo físico. El sueño lúcido y el viaje astral comparten ese umbral, y quienes se adentran en ambas prácticas descubren que una puede ser el camino natural hacia la otra.

Este artículo no pretende imponer ninguna verdad absoluta, sino explorar con mente abierta la relación profunda que existe entre el estado de sueño consciente y la experiencia de proyección extracorporal, dos fenómenos que la humanidad ha registrado desde tiempos inmemoriales y que hoy despiertan tanto interés científico como espiritual.

¿Qué es el sueño lúcido y por qué importa espiritualmente?

El sueño lúcido ocurre cuando el soñador se da cuenta, dentro del propio sueño, de que está soñando. En ese instante de reconocimiento, algo extraordinario sucede: la conciencia se vuelve activa y participativa en un espacio que normalmente transcurre sin testigos internos. Lejos de ser una mera curiosidad psicológica, esta capacidad ha sido valorada durante siglos por tradiciones como el budismo tibetano —que la denomina yoga del sueño— o las escuelas herméticas occidentales.

Desde una perspectiva espiritual, el sueño lúcido representa el primer gran paso hacia la comprensión de que la conciencia no depende del cuerpo físico para existir. Cuando te vuelves lúcido en un sueño, experimentas de forma directa algo que los maestros espirituales llevan siglos afirmando: tú no eres tu cuerpo. Eres la presencia que observa, que siente, que decide, incluso cuando el cuerpo duerme profundamente.

Este reconocimiento no es menor. Es, en realidad, uno de los fundamentos más poderosos del trabajo interior que conduce a experiencias más profundas, como la proyección astral consciente.

El puente entre el sueño lúcido y la proyección astral

El viaje astral, o proyección extracorporal, es descrito en innumerables culturas como la experiencia de separar un cuerpo sutil —llamado cuerpo astral, etérico o cuerpo de luz según la tradición— del cuerpo físico durante el estado de sueño o meditación profunda. Quienes lo han experimentado hablan de una sensación de libertad absoluta, de percibir el entorno desde fuera del cuerpo, de viajar a lugares distantes o incluso a planos de existencia no físicos.

El sueño lúcido actúa como un entrenamiento natural hacia este estado porque desarrolla exactamente las habilidades necesarias: control de la atención, estabilidad de la conciencia en estados alterados y capacidad para mantener la calma ante experiencias inusuales. Muchos practicantes relatan que sus primeras proyecciones astrales surgieron espontáneamente desde un sueño lúcido, simplemente al intentar abandonar voluntariamente el escenario onírico.

La diferencia entre ambos estados sigue siendo objeto de debate, pero muchos exploradores espirituales consideran que el sueño lúcido ocurre en la mente subjetiva del soñador, mientras que el viaje astral implica una proyección hacia planos de existencia genuinamente externos. Sea cual sea la interpretación, el camino práctico que conduce a uno también conduce al otro.

Técnicas para usar el sueño lúcido como puerta astral

Existen métodos concretos que facilitan esta transición. El primero es la técnica WILD (Wake-Initiated Lucid Dream), que consiste en mantener la conciencia activa mientras el cuerpo se adormece, aprovechando el estado hipnagógico —ese espacio liminal entre la vigilia y el sueño— para inducir tanto el sueño lúcido como la proyección astral directamente.

Otra práctica valiosa es el ejercicio de los cheques de realidad, que consiste en preguntarse varias veces al día si uno está soñando. Este hábito crea un patrón mental que eventualmente se traslada al interior del sueño, facilitando la lucidez. Una vez dentro del sueño lúcido, la intención de proyectarse astralmente —formulada con claridad y serenidad— puede abrir esa puerta de forma sorprendentemente natural.

La meditación regular, especialmente la orientada a la observación del pensamiento sin apego, fortalece la estabilidad de la conciencia que se requiere en ambos estados. Sin esa estabilidad, el primer indicio de algo extraordinario puede despertar al practicante antes de que la experiencia se desarrolle plenamente.

Lo que estas experiencias nos dicen sobre la vida y la muerte

Quizás el aspecto más significativo de estas prácticas no sea técnico sino existencial. Tanto el sueño lúcido como el viaje astral ofrecen una experiencia vivida —no meramente intelectual— de que la conciencia puede existir más allá de los límites del cuerpo físico. Y eso resuena de manera profunda con las grandes preguntas que el ser humano se ha formulado siempre: ¿qué somos?, ¿continuamos después de morir?, ¿existe algo más allá de lo visible?

Muchos investigadores de las experiencias cercanas a la muerte, como Raymond Moody o Kenneth Ring, han señalado paralelismos notables entre los relatos de personas que estuvieron clínicamente muertas y las descripciones de quienes practican el viaje astral conscientemente. Esa coincidencia no prueba nada de forma definitiva, pero invita a reflexionar con seriedad sobre la naturaleza de la conciencia y su posible independencia del sustrato biológico.

Entrenar el sueño lúcido puede ser, en ese sentido, mucho más que una habilidad curiosa. Puede convertirse en un laboratorio personal donde explorar, con libertad y sin dogmas, aquello que más nos importa como seres conscientes que algún día deberán enfrentarse al mayor de todos los umbrales.

Conclusión: la noche como espacio de aprendizaje

Cada noche que cerramos los ojos, tenemos ante nosotros la posibilidad de explorar dimensiones de nuestra propia conciencia que durante el día permanecen ocultas. El sueño lúcido no es un juego ni una evasión: es una práctica seria que, cultivada con paciencia y respeto, puede transformar profundamente nuestra comprensión de quiénes somos y de lo que podría esperarnos más allá de esta vida.

No se requiere fe ciega en ningún sistema de creencias. Basta con la voluntad de observar, de mantener la mente abierta y de tomar en serio la experiencia propia como fuente válida de conocimiento. La noche, después de todo, guarda muchos más secretos de los que nos atrevemos a imaginar.

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El Viaje Astral: Explorando el Mundo Espiritual Más Allá del Cuerpo Físico

El Viaje Astral – VDDLM Blog – TerapiaDirecta

El viaje astral es un concepto antiguo y fascinante que ha intrigado a muchas personas durante siglos. Esta práctica consiste en explorar dimensiones no físicas mientras el cuerpo permanece dormido o anestesiado. En este artículo, nos enfocaremos en las bases del viaje astral, cómo practicarlo y sus beneficios para quienes creen plenamente en la vida después de la muerte.

Imágenes KLINGAI

Qué es el Viaje Astral

El viaje astral, también conocido como proyección astral, es una experiencia de conciencia en la que se desprende del cuerpo físico y se eleva a niveles de consciencia más altos. Durante este proceso, la mente puede explorar realidades alternativas, comunicarse con seres espirituales y obtener insight sobre aspectos de la vida y la muerte.

Cómo Practicarlo

Para comenzar a practicar el viaje astral, sigue estos pasos:

  1. Prepárate: Encuentra un lugar tranquilo y cómodo donde puedas relajarte sin distracciones.
  2. Relaja tu cuerpo: Práctica técnicas de relajación como la meditación, yoga o simplemente acuéstate y deja que tus músculos se relajen uno a uno.
  3. Establece una intención: Define un objetivo claro para tu viaje astral, ya sea explorar realidades alternativas, comunicarte con seres espirituales o obtener insight sobre un tema específico.
  4. Crea una visualización: Visualiza tu cuerpo y conciencia elevándote hacia arriba, dejando atrás tus preocupaciones y preocupaciones diarias.
  5. Siente la libertad: Una vez que hayas alcanzado un estado de relajación profunda, siente cómo tu mente se libera del cuerpo y comienza a viajar hacia otros lugares.

Por qué Deberías Practicarlo

El viaje astral puede ofrecer numerosos beneficios para quienes creen en la vida después de la muerte. Algunos de ellos incluyen:

  1. Mayor conciencia espiritual: El viaje astral te permite explorar dimensiones más allá del mundo físico, lo que puede aumentar tu conexión con el espíritu y la energía universal.
  2. Autodescubrimiento: Durante un viaje astral, puedes obtener insight sobre tus creencias, miedos y emociones, lo que te ayuda a entender mejor tu propia naturaleza espiritual.
  3. Comunicación con seres espirituales: El viaje astral puede permitirte comunicarte con amigos y seres queridos que han fallecido, o incluso con guías espirituales que pueden brindarte consejos valiosos.

Cómo Puede Cambiar Tu Vida

La práctica del viaje astral puede cambiar tu vida en varios aspectos:

  1. Mayor comprensión de ti mismo: Al explorar tus propias emociones y creencias durante un viaje astral, puedes obtener una mejor comprensión de quién eres y cuáles son tus objetivos.
  2. Mejor conexión con otros: El viaje astral puede ampliar tu perspectiva sobre la vida y la muerte, lo que puede llevar a una mayor empatía y comprensión hacia los demás seres humanos.
  3. Mayor propósito y significado: Al explorar dimensiones espirituales durante un viaje astral, puedes obtener una mejor comprensión de tu propósito en la vida y cómo contribuir al bienestar global.

¿Es Recomendable Trabajar para Conquistar el Viaje Astral?
Aunque no necesariamente es necesario trabajar específicamente para lograr el viaje astral, prácticas como la meditación, la relajación y la visualización pueden aumentar tus habilidades para viajar astralmente. Además, una mayor conciencia espiritual y una mejor comprensión de ti mismo pueden ser beneficiosas en cualquier aspecto de la vida.


El viaje astral es una práctica antigua y fascinante que ha sido utilizada por siglos para explorar dimensiones más allá del mundo físico. Al seguir los pasos mencionados en este artículo, puedes comenzar a practicar el viaje astral y experimentar los beneficios que puede ofrecer. Recuerda siempre mantener una intención clara y un estado de relajación profunda para obtener el máximo beneficio de esta práctica espiritual.

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¿Realmente visitamos otras dimensiones cuando dormimos?

Soñar es un tema misterioso, continuamente estudiado para darnos una idea de cómo soñamos y qué significan esos sueños en relación con nuestras vidas de vigilia. Hay algunos que creen que nuestro mundo de sueños es tan importante como la “vida real”, pero que los sueños son mucho más que productos de nuestra imaginación. De hecho, algunos creen que nuestros sueños son universos paralelos, realidades alternativas que esperan ser descubiertas por nosotros mientras dormimos.

Los sueños son como una experiencia fuera del cuerpo que se recuerda mejor si te despiertas de un estado REM (movimientos oculares rápidos). El sueño REM ocurre aproximadamente 90 minutos después de que nos quedamos dormidos por primera vez; es un estado en el que aumenta la frecuencia cardíaca, aumenta la presión arterial y la respiración es superficial. Es lo más cerca que puedes estar de despertar sin estar realmente despierto. Tu cuerpo está en un estado paralizado mientras sus ojos se mueven rápidamente y tu mente está activa y probablemente soñando.

Los movimientos oculares rápidos representan mirar alrededor todas las cosas nuevas y emocionantes que produce tu mente. La ciencia continúa tratando de comprender a dónde vamos cuando dormimos y el impacto en nuestras vidas de vigilia. Cuando experimenta el sueño REM, existe una conexión entre su realidad física y el mundo de los sueños, lo que te da acceso a los detalles de ambos.

Despreciamos nuestros sueños porque se acaban cuando nos despertamos. Pero, ¿el hecho de que la experiencia sea temporal es una buena razón para descartarla? Todo en nuestro día a día se considera real, aunque esa experiencia también es temporal, finalizando cuando morimos. Los sueños no son diferentes. También son experiencias “reales” que se deben considerar detenidamente. Los sueños son una mezcla compleja de emociones y experiencias fusionadas con rostros y lugares desconocidos. Son una narración que parece tan real como tu vida de vigilia.

Lo que quizás no se conoce es que mientras dormimos, nuestras mentes están creando una realidad multidimensional sin ningún estímulo externo. Estamos creando nuevas dimensiones de espacio y tiempo. Si bien no hay pruebas científicas de que viajemos a otras dimensiones cuando dormimos, cuando se presentan todos los hechos sobre los sueños y la realidad física, no parece estar demasiado lejos del ámbito de la posibilidad.

¿Cuál es la diferencia entre estar soñando y estar despierto?

La diferencia entre nuestros sueños y nuestra realidad es que, al soñar, nuestro cuerpo físico no tiene que seguir las mismas leyes de la física; por lo tanto, no tenemos las mismas limitaciones. Todo lo que experimentamos en la vida es el resultado de la información que sucede en nuestras cabezas. El espacio y el tiempo no son objetos físicos, sino herramientas que nos permiten organizar y recopilar información.

Nuestras mentes están constantemente, automática y subconscientemente juntando ideas, imágenes e información sin esfuerzo, usando el mismo proceso. Durante las horas de sueño y vigilia, nuestras mentes usan la probabilidad para crear un mundo lleno de sensaciones de cuatro dimensiones, longitud, altura, profundidad y tiempo. El tiempo, la cuarta dimensión, gobierna las propiedades de toda la materia en un punto dado. Debe conocer la posición de un objeto en el tiempo para conocer su posición en el universo. Los científicos creen que los seres humanos solo pueden percibir las primeras cuatro dimensiones.

Hay dos mecanismos que se utilizan para explicar las dimensiones seis a diez. Las dimensiones adicionales se compactan juntas en una escala súper pequeña, o vivimos en una subvariedad tridimensional correspondiente a la brana donde todas las partículas, con la excepción de la gravedad, están restringidas. La compactación de las seis dimensiones adicionales tendría que ser en forma de una variedad de Calabi-Yau que abarque y oculte todas las partículas y sus propiedades.

¿A qué dimensiones viajamos cuando soñamos?

La quinta dimensión es aquella en la que el mundo difiere ligeramente de lo que conocemos. Esta dimensión nos da una forma de medir la similitud entre nuestro mundo y otros que puedan existir. Esto se considera una micro dimensión en lugar de una dimensión completa. Surgió como una forma de conectar todas las fuerzas fundamentales del universo.

La sexta dimensión consiste en una línea recta de mundos posibles. Aquí tienes la oportunidad de acceder a todos los mundos posibles que comenzaron con las mismas condiciones originales, como la teoría del Big Bang. Es conocido como el «espacio de fase» en un conjunto de universos paralelos donde todo lo que pudo haber sucedido en nuestro pasado, pero no sucedió, ocurrió en algún otro universo. La sexta dimensión existe en el mismo espacio y tiempo que el que ocupamos, una superposición de nuestro universo o un espacio tridimensional que contiene todos los mundos posibles.

En la séptima dimensión podemos acceder a todos los mundos posibles, sin importar las condiciones iniciales. Para la quinta y sexta dimensión, comenzaron igual que nuestro mundo pero tienen acciones subsiguientes que varían. La séptima dimensión es totalmente diferente de todas las demás, y se remonta a miles de millones de años hasta el comienzo de los tiempos. Todo es diferente en la séptima dimensión. La octava dimensión es una de infinitas posibilidades. Es un plano de diferentes historias posibles del universo al que se puede acceder. Todos los mundos en esta dimensión tienen sus propias condiciones iniciales y referencias históricas y, por supuesto, acciones posteriores únicas.

La novena dimensión es donde se pueden comparar todas las historias universales posibles y las acciones posibles para notar la diferencia. En la novena dimensión, hay muchos contrastes, como diferentes leyes de la física y una plétora de condiciones iniciales y acciones resultantes. La dimensión final es la décima. Este es un lugar donde cualquier cosa y todo es absolutamente posible. Cualquier cosa que puedas imaginar puede suceder aquí. La décima dimensión es el fin de todo, ser todo. Es el epítome de lo que los mortales podemos inventar en nuestras mentes y una limitación natural de lo que se puede concebir.

¿Cómo llegamos a estas dimensiones en nuestros sueños?

La Teoría de la gran unificación, o la Teoría del Todo, es la creencia de que el universo está compuesto por estas diez dimensiones. Intenta explicar cómo todas las fuerzas que existen dentro del universo interactúan entre sí y cómo funcionan individualmente. Cuando soñamos, se cree que podemos trascender las primeras cuatro dimensiones, brindándonos una entrada sin precedentes a dimensiones que posiblemente no podamos percibir en nuestras vidas de vigilia.

 

Fuente: mundoesotericoparanormal.com

Los sueños y viajes astrales

Los sueños y viajes astrales

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El ser humano es un compuesto de cuerpo y alma, pero más que cuerpo es un alma. Estos cuerpos están unidos por un cordón de plata. Cuando la persona duerme, el ALMA o cuerpo astral sale del cuerpo físico por la glándula pineal rumbo a la cuarta dimensión o mundo de los sueños.
En el sueño nos vemos como en una película, en donde cada uno es el actor principal. En el sueño y con el ALMA en estado inconsciente, sin saber el por qué, podemos viajar a otras ciudades, a otros países, hablar con personas que no conocemos, hablar con las ALMAS de personas que ya murieron, ver cosas que van a suceder, etc.

“Mientras dormimos es posible que nuestro cuerpo astral se desprenda del cuerpo físico y realicemos lo que se conoce como “viajes astrales”. Cuando hacemos viajes astrales nuestro cuerpo astral querría que despertásemos con un claro recuerdo de todas estas experiencias, pero, el cuerpo físico no puede permitirlo, por lo cual hay un conflicto entre ambos cuerpos, y con frecuencia tenemos algunas imágenes asombrosamente deformadas, cosas que realmente no podrían suceder. Siempre que ocurre en el astral algo contrario a las leyes físicas del mundo físico, hay un conflicto, y entonces interviene la fantasía y tenemos pesadillas o las cosas más raras imaginables.

En el astral se puede levitar, flotar hacia arriba, viajar a todas partes, ver a todo el mundo y visitar cualquiera de los centros mundiales en el mundo físico no y por ello, en el conflicto entre el cuerpo físico y el astral hay deformaciones tan extremadas de las experiencias de nuestros viajes astrales que realmente anulan todo beneficio que el astral trata de enviar. Tenemos entonces los llamados sueños que carecen de sentido para nosotros. Los sueños son pues, una racionalización de los acontecimientos que ocurren en el mundo astral. ¿Dudáis si un sueño es un producto de la imaginación o un recuerdo deformado de un viaje astral? El medio más fácil es preguntaros si veis las cosas con mayor claridad en el sueño. Si es así, entonces es un recuerdo de un viaje astral. Con frecuencia se ve el rostro de una persona amada o se tiene una fuerte impresión de un ser amado: ello se debe a que habéis visitado a dicha persona en un viaje astral. ¿Eran los colores más vivos de los que recordáis haber visto en la Tierra? Entonces también es un viaje astral. Los llamados sueños son ventanas al otro mundo. Cultivad vuestros sueños, examinadlos; cuando vayáis a dormir por la noche decidid que vais a “soñar realmente”, es decir, que cuando os despertéis por la mañana tendréis un recuerdo claro y puro de lo acontecido por la noche. Puede hacerse, se hace; sólo en el mundo occidental, donde se duda tanto, donde se piden tantas pruebas, la gente lo encuentra difícil… Vosotros también podéis hacerlo, con la práctica y con un sincero deseo de hacerlo sólo por el bien..

«Recordad que los sueños se relacionan con lo que está en el pasado etérico y aquello que actualmente esté ocurriendo a nivel itérico… Al tener un cuerpo físico sano, vosotros estáis interactuando y fusionándoos con las dimensiones entre aquello que es etérico, y aquello que es itérico. Esto que es etérico es la ignorancia e itérico es la sabiduría. La sabiduría pulsa a 12 ciclos por nanosegundo, la ignorancia lo hace a tasas más lentas. Sabiduría significa que vosotros estáis usando vuestros 7 primeros chakras en conjunción con la 8a, la 9o, la 10a y la 11ª dimensiones. La 12a dimensión es la implicación completa de la 1a a la 11a… La energía etérica está presente si la ignorancia se convierte en el navío responsable de toda la inteligencia. La ignorancia se convierte en vuestra propia entidad intelectual cuando operáis a menos de 12 ciclos por nanosegundo dentro de la 3ra. dimensión.»

«Existe una gradación infinita de realidades coexistentes, simultáneas, sobre las cuales nos abre el sueño una ventana natural. Este universo es una gradación de planos de conciencia que se escalonan sin interrupción de la materia al Espíritu puro y todo se sitúa en el seno de estos planos: nuestra vida, nuestro sueño y nuestra «muerte»… Vida, muerte, sueño no son sino diferentes posiciones de la conciencia en el seno de esta misma gradación… Cobrar conciencia de estos diversos grados de realidad es, pues, nuestra tarea fundamental, y cuando hayamos realizado íntegramente esta labor, desaparecerán las artificiales líneas de demarcación que separaban nuestros diversos modos de vida y pasaremos sin interrupción o sin lagunas de conciencia, de la vida al sueño y a la muerte, o, más exactamente, ya no habrá ni muerte ni sueño como nosotros lo entendemos, sino diversas maneras de percibir continuamente la Realidad total y, acaso, por último, una conciencia integral que todo lo percibirá simultáneamente.

«Los sueños son recuerdos. Los sueños no son meros mensajes simbólicos del inconsciente, aunque mucha gente sólo los acepte de esta manera. Los sueños pueden tener mensajes simbólicos, pero sólo en el nivel más superficial. El mundo de los sueños es en realidad una experiencia de Viaje del Alma imperfectamente recordada. Cuando el recuerdo no es muy vívido, le llamamos sueño. Se trata de experiencias de vida en mundos más amplios. Estas experiencias internas son tan importantes para adquirir sabiduría, conocimiento y entendimiento, como cualquier experiencia aquí en la Tierra.»

CÓMO SE CLASIFICAN LOS SUEÑOS?

Al igual que ocurre con las definiciones acerca de qué es un sueño, las clasificaciones basadas en los contenidos de un sueño son muy variadas. Éstas me parecen las más esclarecedoras:

Sueño ordinario u etérico: Es el tipo de sueño cotidiano cargado con las cuestiones emocionales de la vida interior y exterior.

Sueño de sabiduría o itérico: Es el tipo de sueño en el que el contenido, la simbología o las sensaciones nos revelan que hemos adquirido conocimiento de fuentes elevadas y que potencialmente tenemos oportunidad de aplicar este conocimiento en nuestra vida diurna.

Sueños psíquicos: Despliegan el desarrollo de nuestras capacidades intuitivas implicando percepciones espontáneas en el tiempo y en el espacio que no pueden basarse en nuestro conocimiento exterior. Por ejemplo telepatía (conocimiento de hechos paralelos) o clarividencia (conocimiento de hechos que tienen lugar en el futuro).

Sueños recurrentes: Los que aparecen varias veces tal cual o con ligeras variaciones. Han de ser considerados como sueños de importancia que reflejan pautas fundamentales en la psique del soñador, pautas que, de alguna manera, están “bloqueadas” y no pueden fluir o cambiar.

Sueño predictivo: Es el que representa acontecimientos literales acerca del futuro.

Sueño de prospectiva: Es aquel orientado al futuro, pero que sólo representa potencialidades o alternativas de acción.

Sueño de confirmación: Es el que refleja significativamente un nuevo paso que hemos dado en nuestra vida y sentimos el aval de nuestra sabiduría interior.

Sueños lúcidos: Describen el estado de sueño en el que experimentamos fuerza de voluntad y libre albedrío. El soñador comprende que está soñando, como si observara un sueño dentro de otro sueño.

Sueño grandioso: Aquel que evoca un sentimiento especialmente poderoso y que contenga un simbolismo universal y trascendente. Nos produce respeto por su significado y nos proporcionan una dirección curativa en la vida. Suelen tener una cualidad sincrónica con aspectos del exterior.

Sueño de la sombra: Es protagonizado por la sombra, o aspecto reprimido, en el que hacemos algo extraño o algo que no nos atreveríamos a hacer en la vida exterior. Nos sorprende por nuestro instinto, violencia o cualquier otra cuestión oculta.

Pesadillas: Sueños de ansiedad extrema en los que aquello a lo que uno no se enfrenta conscientemente surge con plena fuerza inconsciente creando miedo o una sensación de peligro de aniquilación o un miedo indeterminado.

VIAJES ASTRALES.

¿ QUE ES EL PLANO ASTRAL ?

El plano astral o mundo astral es el plano donde existen las energías de una frecuencia superior a la materia, por ese motivo no podemos entrar con nuestro cuerpo físico, sino que debemos hacerlo con nuestro Cuerpo Astral. Existen planos superiores al plano astral pero estos son dimensiones superiores difíciles de percibir. El plano astral es un mundo paralelo al nuestro.

¿Como es el Plano Astral?

El plano astral, a parte de existir un enorme tráfico de energías (fotones, frecuencias de telefonía, rayos infrarrojos, etc.) existen estructuras energéticas que igual que el cuerpo astral también poseen conciencia propia. Elementales, seres de luz, maestros ascendidos, espíritus fallecidos, todos ellos son formas energéticas conscientes que residen permanentemente en el plano astral. No nos asustemos, el viaje astral no tiene ningún peligro, para más información recomiendo la sección Peligros Viaje Astral. Los habitantes de los planos superiores pueden ver los individuos de planos inferiores como el nuestro pero nosotros no podemos ver a seres de este otro mundo excepto que se posea una enorme sensibilidad espiritual.

Se sabe que el plano astral tiene sus jerarquías, normas de conducta, etc. Es un mundo similar al nuestro, estructuralmente hablando pero en ocasiones difícil de comprender debido a su complejidad, ya que todo lo que sucede allí no corresponde a las leyes físicas convencionales, sino a las leyes cuánticas.

¿Como ver el Plano Astral?

Como se ha dicho con anterioridad solo se puede acceder mediante el viaje astral, una recomendación si jamás hemos practicado el viaje astral es empezar a aprender como meditar. Para ello es imprescindible seguir las técnicas para el desdoblamiento con constancia y dedicación, estas irán seguidas de unos avisos o síntomas, puedes informarte accediendo aquí: Síntomas Viaje Astral. Está es la opción más directa y efectiva para ver el plano astral, pero desde la antigüedad han habido métodos que han permitido ver a brujos, chamanes y espiritistas ver el plano astral o comunicarse con él.

El acceso y trato SEGURO solo es posible mediante el viaje astral, hay modos de comunicarse con el plano astral pero no los recomiendo en absoluto, (ouija, espiritismo, brujería, rituales…). Con el viaje astral lo que hacemos es ENTRAR en el plano astral, con lo otros métodos no entramos, sino que ABRIMOS una puerta. Una puerta tanto de entrada como de salida, que en el caso que no sepamos cerrarla o lo hagamos de un modo incorrecto puede ser un tormento para nuestras vidas.

En Ley Cósmica solo vamos a tratar prácticas que sean completamente seguras y que no representen una amenaza para nosotros, ya que por el hecho de entrar en contacto con este apasionante mundo no debemos olvidar en plano físico.

Con el viaje astral tenemos la posibilidad de entrar en el plano astral sin abrir portales y por lo tanto evitar entradas inesperadas de seres que provengan del mundo astral. Por supuesto todo no puede ser y un modo seguro de contacto con el plano astral no es tan fácil como los rituales e invocaciones, pero de lo que se trata es hacer de nuestra experiencia una vivencia fructífera y satisfactoria, no un tormento por un acto temerario.

¿Que aprender del Plano Astral?

Muchos se preguntan de que sirve visitar el Plano Astral si no podemos llevarnos nada de él o cosas parecidas. El viaje astral es un acto de superación que nos aportará unas vivencias realmente distintas a la de la mayoría de la gente. Beneficios directos no tiene muchos, ya que las experiencias no nos aportan comodidades, simplemente son experiencias que nos sirven para tener una visión más acertada de la vida, en definitiva: ser más sabios.

El simple hecho de auto-demostrarnos la existencia de que hay algo más allá de la muerte ya es suficiente motivo como para practicar el viaje astral. Para quien consigue acceder al plano astral, esta auto-demostración es solamente el principio de una nueva vida, justo después de la primera experiencia todo recobra un nuevo sentido, se ve el mundo de un modo que jamás hubieras imaginado. Justo después de la primera experiencia descubres un mundo repleto de posibilidades y te das cuenta que durante todo este tiempo has estado dormido.

El Viaje Astral tiene un seguido de síntomas (Síntomas del Viaje Astral) que nos determinan si estamos cerca de alcanzar la meta. Los Síntomas del Viaje Astral son como avisos que nos indican lo cerca que estamos de realizar un viaje astral.
Los síntomas del viaje astral normalmente no se sienten mientras estamos despiertos, para lograr estos síntomas hay que recrear un estado sumamente relajado. Podemos lograr los síntomas siguiendo las instrucciones de la sección Técnicas Viaje Astral.
Igual que la telekinesis, los síntomas normalmente aparecen al cabo de una semana de practica. El sentir los síntomas del viaje astral no significa que vayamos a salir al Plano Astral esa misma noche, el sentir los síntomas del viaje astral significa que estamos cada vez más cerca de hacer un viaje astral.

No debemos esperar resultados inmediatos, para sentir los síntomas del viaje astral hay que practicar noche tras noche. Al principio serán más suaves y a medida que pase el tiempo los sentiremos con más intensidad y persistencia. Esto es un buen síntoma, cuanta más intensidad tengan y más tiempo duren más fácil nos será salir del cuerpo.

Hay que estar atento a estos avisos del viaje astral, podemos jugar con ellos, intentar incrementarlos, acelerarlos, reducirlos, suavizarlos, etc. Veremos que poco a poco somos capaces de controlar las reacciones de nuestro Cuerpo Astral, y llegará un punto que podremos ampliarlos de tal modo que será una sensación inolvidable.
La proyección astral ocurre cuando los síntomas son tan notables que hacen que nos despeguemos del cuerpo de un modo realmente mágico. No debemos preguntar como son las sensaciones, o que se siente con los síntomas del viaje astral, ya que es algo francamente indescriptible y solo con la experiencia podemos conocerlos. Preguntar que se siente al salir al astral, es como si un ciego preguntara como es el color amarillo. Sería algo verdaderamente difícil de responder ya que este no tiene nada a lo que pueda relacionar el color amarillo. Con los síntomas ocurre igual.
En Ley Cósmica somos conscientes de que en ocasiones tales síntomas pueden darnos miedo y hacernos replantear nuestra intención de hacer un viaje astral. Recomendamos leer la sección Peligros Viaje Astral para despejar las posibles dudas que puedan salir durante el entrenamiento.

Su cerebro sueña ¿o no? La sinapsis (La sinapsis es el proceso esencial en la comunicación neuronal y constituye el lenguaje básico del sistema nervioso.) está ahí para demostrarlo, y en su sueño REM más profundo, afloran muchas cosas muy complejas. Esas cosas están todas en su ADN, suministrado a su cerebro. Así que el ADN incluso le suministra a su cerebro instrucciones e influencia para la actividad del sueño para ustedes. Estas cosas son difíciles de explicar, ya que no estamos hablando de cosas lineales, sino de lo que es cuántico.
Todos ustedes sueñan en estado cuántico. Por eso no hay linealidad, y las cosas no siempre tienen sentido. Quienes han fallecido y quienes no, están todos juntos en sus sueños, sin embargo se ven los unos a los otros. Los sueños no tienen sentido porque no están en la realidad a la que ustedes están acostumbrados. Ése es su ADN hablando, el Registro Akáshico presentándose y reproduciéndole “las cintas” a su cerebro. Los científicos no admiten esto, porque no pueden ver el campo, pero el ADN es la conciencia humana y el cerebro es sólo el motor tridimensional de la sinapsis que suministra el puente para su realidad.

Fuente: facebook.com

 

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¿Sabes qué es la parálisis del sueño? no estabas loco acá la explicación

¿Sabes qué es la parálisis del sueño? no estabas loco acá la explicación

La parálisis del sueño es cuando el cerebro se despierta, pero los músculos no lo hacen, y por lo tanto no se pueden mover. Esto ocurre cuando la persona se despierta durante el sueño REM (Rapid Eye Movement, la fase del sueño más ligero), lo que ocurre varias veces durante la noche.

En el breve período de parálisis, el cual dura sólo unos minutos, la persona se despierta y es plenamente consciente de sí misma y de su entorno, pero sus músculos permanecen en estado latente. Por lo tanto, es incapaz de moverse. A pesar de que causa una sensación angustiosa, el problema no deja secuelas y es bastante común. Acerca del 7,6% de los encuestados dijeron que lo habían experimentado al menos una vez en la vida. Entre los estudiantes, el porcentaje de casos notificados aumenta al 28,3%.

“TAN SOLO CINCO MINUTITOS”: La parálisis del sueño afortunadamente poco, sin embargo es lo suficiente como para causar alucinaciones nerviosas y crear pánico en la persona.

La parálisis puede ser un síntoma de un trastorno del sueño como la narcolepsia, pero no necesariamente lo mismo  (cualquier persona podría llegar a experimentar la parálisis del sueño). La falta de sueño, el estrés y la fatiga aumentan las posibilidades. Las estadísticas muestran que sucede con mayor frecuencia en aquellos que sufren de ansiedad y estrés post-traumático.

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Cuando una persona se duerme, el cerebro apaga algunas de las funciones motoras. Es por ello que, durante los sueños, el cuerpo no se mueve en la vida real. A veces este mecanismo falla, y ahí es donde viene el sonambulismo. En la parálisis, el cerebro se despierta, pero a las funciones motoras les toma cierto tiempo para despertarse.

Incluso con todos los sentidos activos, la persona podría quedarse totalmente paralizada; por lo tanto no puede hablar ni abrir los ojos. Pero lo peor, es que en algunos casos, produce la extraña sensación de no estar solo. Es bastante común llegar a experimentar la sensación de una presencia amenazante. Al tener esta alucinación, las personas que creen en lo sobrenatural, afirman haber visto a seres irreales como demonios o alienígenas.

La duración promedio de un episodio de parálisis del sueño es de cuatro minutos, lo que sucede después, es que la función motora vuelve a su funcionamiento normal. A no ser que alguien le despierte, la única manera de “despertar”, finalmente es esperar que el cuerpo despierte los músculos para responder por sí solo.

No hay necesidad de temer a los demonios de la noche o a los alienígenas. Si tienes parálisis de sueño ocasionales, puedes tomar medidas en casa para controlar este trastorno. Comienza por asegurarte de dormir lo suficiente. Haz lo que puedas para aliviar el estrés en tu vida; especialmente justo antes de acostarte. Prueba nuevas posiciones para dormir si duermes boca arriba. Y asegúrate de consultar al  médico si la parálisis de sueño se convierte en algo muy rutinario.

Aunque podría sonar muy fácil de decir, lo único que se puede hacer en el momento es tratar de mantener la calma, tratar de recordar que es un episodio que no nos robará mucho tiempo, y ser consciente que es un momento que no será eterno, que no estás loco, que no te encuentras en una película de terror, que nadie más está a tu lado, a menos que compartas la cama o la habitación con alguien, y que es un episodio que pronto va a pasar (así esos cuatro o cinco minutos te parezcan eternos).

Recomendaciones para tener sueños lúcidos

Recomendaciones para tener sueños lúcidos

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SUEÑOS LUCIDOS: Arquitectos de nuestros sueños.

Hay un momento mágico e inigualable, y es aquel en el que -dentro de un sueño – descubrimos que estamos soñando. Miramos a nuestro alrededor, y encontramos un mundo que parece tan real como la realidad, pero que sabemos que sólo sucede en nuestra mente. Entonces nos damos cuenta de que las reglas allí las ponemos nosotros mismos, los peligros no son tales, no existen limitaciones. Somos realmente poderosos, podemos tomar decisiones concientemente, y manipular nuestro sueño para llegar adonde sea. Somos los arquitectos de nuetros sueños. La emoción nos desborda, las posibilidades son infinitas: hemos entrado en un Sueño Lúcido.

Un sueño lúcido es un sueño en el cual el soñador es consciente de estar soñando. Este tipo de sueño se puede dar de forma espontánea o bien ser inducido por determinadas prácticas y ejercicios.

Es probable que la mayoría de las personas hayan tenido uno o más sueños lúcidos en algún momento de su vida, aunque la mayoría de las veces hayan sido olvidados al igual que los sueños comunes. Hay personas que se ejercitan para tenerlos y llegar a controlarlos de diferentes maneras ya que durante el sueño lúcido existen diferentes niveles de control del sueño.

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Pierre-Cécile Puvis de Chavannes, El Sueño.

Los soñadores más experimentados pueden llegar a controlar sus sueños a voluntad sin ninguna dificultad, dirigiendo el sueño y llevando a cabo sus deseos en los mismos. Entre las habilidades posibles para un soñador experimentado, están el poder cambiar el lugar donde se encuentra en el sueño, visitar sitios conocidos o imaginarios, volar, cambiar de forma, y cualquier cosa que se le ocurra durante el sueño.

Los sueños lúcidos son notables por perdurar en la memoria, siendo excepcionalmente mejor recordados que los sueños típicos y no lúcidos (aunque también es posible no recordarlos).

Los onironautas describen regularmente sus sueños como excitantes, fantásticos, llenos de color (se observan los colores mejor que en la misma realidad).

Además, incluso han informado de sueños lúcidos que han tenido lugar en una especie dehiperrealidad, una realidad que se siente más real que el estado cotidiano de vigilia.

En estos sueños todos los elementos del sueño están amplificados, por lo que a menudo comparan sus sueños con experiencias espirituales.

La posibilidad de obtener conciencia dentro de un sueño es una oportunidad increíble para honrar no sólo el espíritu lúdico –pues te permite, por ejemplo, volar a voluntad–, sino que representa una herramienta poco usual y muy efectiva en el autoconocimiento, además de poseer notables propiedades psicoterapéuticas.

Si en los sueños los elementos son símbolos, y representan sentimientos, episodios de nuestra historia individual, deseos silenciados y otras manifestaciones puntuales de la psique, entonces interactuar conscientemente con ellos se traduce en un frugal instrumento de desarrollo personal.

Existen múltiples estudios alrededor de las posibilidades terapéuticas de los sueños lúcidos.

Por ejemplo, pueden ser una especie de espacio de entrenamiento para luego, ‘despierto’, resolver problemas prácticos.

Otros advierten sobre la posibilidad de ejercitar el cuerpo y la mente durante estos momentos, incluso se habla del “yoga de los sueños“, y en general se enfatizan las propiedades curativas de esta práctica.

Pero una vez que estamos convencidos de las bondades de esta ‘tecnología onírica’, o que al menos nos intriga la posibilidad de experimentarla, nos encontramos ante una puntual interrogante:
¿cómo obtener lucidez durante un sueño?

Muchas personas acceden involuntariamente a episodios lúcidos durante sus sueños, pero la mayoría no.

Sin embargo, existen ciertas técnicas o medidas que se pueden adoptar para facilitar estas experiencias –aquí vale la pena remarcar que un ingrediente esencial en esta aventura es la paciencia.

CONSEJOS A SEGUIR:

Un diario de sueños:

anotar diariamente al menos fragmentos o escenas de los sueños que recuerdas ayuda a “poner el tema sobre la mesa”, asignándole atención a tu flujo de sueños dentro de tu mapa mental.

Predisposición: 

una labor esencial para esta o cualquier otra cosa que te propongas, se refiere a una dosis de autoprogramación mental para lograrlo.

Constataciones de la realidad: 

a lo largo de tu día, unas ocho o diez veces, pregúntate si estás dormido y trata de confirmarlo con alguna prueba física, por ejemplo tratar de traspasar un muro con tu mano. Esto te permitirá contrastar el estado ‘real’ a cuando estés dormido (si logras atravesar el muro es muy probable que estés soñando).

Familiarización: 

familiarízate con tus sueños, con símbolos recurrentes e interpretaciones posibles. Detecta tus propios patrones oníricos.

Alucinación hipnogógica:

¿has notado que justo antes de dormirte tu flujo de pensamientos comienza a flexibilizarse y hay un breve periodo en el que el razonamiento que aún aplica denota una elasticidad irracional? Es importante poner atención a estos momentos que de algún modo representan una delgada frontera entre estar despierto y estar dormido.

Desintoxícate: 

la presencia de toxinas muchas veces entorpece la práctica onírica. Por ejemplo, el consumo de drpgas o de alcohol difícilmente ayudará a alcanzar tu propósito.

Sueño plácido: 

si tienes desórdenes de sueño, como insomnio, es fundamental que los combatas. Asegurarte un sueño plácido es importante para luego comenzar a moldearlo.

Aléjate del estrés: 

aunque para muchos está parecerá misión imposible, al menos es importante entrar al sueño lo más relajado posible. Una meditación de 10 minutos podría ser suficiente para lograrlo.

Despierta periódicamente: 

aunque podría sonar como una terapia de shock, se ha comprobado que el despertarte cada cierto tiempo, por ejemplo cada 90 minutos, ayuda a avivar tu sueños.

Los sueños lúcidos siguen siendo, para muchos, una especie de seductor mito; pero lo cierto es que con un poco de dedicación son fácilmente accesibles.

La responsabilidad comienza en sueños.

-W..B. Yeats

Fuente: http://nodejardeleer.blogspot.com.es/2015/04/recomendaciones-para-tener-suenos.html

 

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